Mostrando entradas con la etiqueta artículos diversos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta artículos diversos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2020

¡POBRE ESPAÑA!

 

 ¡Pobre España!                         

DIARIO DE LEÓN

25 DE AGOSTO DE 2020, 12:37

JULIO FERRERAS, EDUCADOR

No resulta agradable comenzar este artículo con estas palabras «¡Pobre España!», pero hay serios motivos para ello, por lo que es preciso ser consciente de esta realidad para intentar remediarla, ya que, de lo contrario, podría agravarse la situación con las consecuencias y los peligros que ello arrastraría. En efecto, ¿no es un motivo (entre otros que veremos) el constatar que el jefe del estado no tiene responsabilidades jurídicas ni obligación alguna de rendir cuentas? ¿Se puede decir, entonces que vivimos en una democracia? En un país con una verdadera democracia, parece evidente que el primer servidor ha de ser el propio jefe del Estado. Ello es debido a que hay instituciones que, en su propia esencia, no son democráticas, como la monarquía española, la cual solo es parlamentaria de nombre, es más monarquía que parlamentaria, ya que el monarca —el jefe del Estado— no es elegido democráticamente. Juan Carlos I fue nombrado por el general Franco, y Felipe VI, por su padre. ¿Dónde está la democracia? Sólo en el Parlamento.

El resultado ya sabemos cuál ha sido y está siendo. El anterior jefe del Estado, como no ha tenido responsabilidades jurídicas ni obligación de rendir cuentas, ha vivido y vive rodeado de privilegios, y hoy está bajo multitud de sospechas de una enorme gravedad, lo que es inconcebible en una auténtica democracia. Nunca ha sido sometido al control del Parlamento, pero ¡ojo!, porque no lo han permitido los acuerdos entre el PP y el PSOE, lo cual es aún más grave, pues, además del propio jefe del estado, ya hay otros responsables de esta situación: dos partidos políticos, precisamente los que han gobernado en los 40 años de democracia parlamentaria. Y en cuanto a Felipe VI, no posee la legitimidad de origen ya que es rey solo por el hecho de ser hijo de su padre, y en algunos momentos decisivos, no ha acertado a comportarse como un jefe de estado imparcial, cuyo papel debería ser tratar de unir y no separar. A este respecto, ¿cuál ha sido su actitud, por ejemplo, con el pueblo de Cataluña tras la DUI? Parece que no ha sabido comprender y actuar como mediador en un tema tan delicado y difícil.

La monarquía, pues, esa institución que no pasa por las urnas ni rinde cuentas, es más bien un resto del pasado, un anacronismo, que no se sostiene ya en los países más avanzados. Justificar ese anacronismo es negar la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y admitir que unos ciudadanos (los de la llamada «familia real») tienen más derechos que el resto, por lo que viven rodeados de privilegios y al margen de la ley. Tratar de justificar ese anacronismo es como querer justificar, hoy, el sometimiento y la marginación de la mujer por el hombre, o negar el acceso de una parte de la población a la educación y la cultura. Esto ha sido, hasta no hace mucho tiempo, una terrible y cruel realidad que felizmente ya no se sostiene en la actualidad, en los países más avanzados. ¿No debería ocurrir algo semejante con las formas de gobiernos no democráticas?

Pero no es solo antidemocrática esta institución, en nuestro país. Hay otra que lo es igualmente, y que goza de privilegios semejantes. Se trata de la iglesia católica, la institución con un poder, en nuestro país, como no se conoce en ningún otro. Se sabe que posee más de tres mil bienes de un incalculable valor cultural e histórico, y lo que es más incomprensible, se dice que ese valor debe representar cerca del 80% del patrimonio cultural español. Por hacer referencia a los países más cercanos, Francia y Portugal, en ellos los monumentos histórico-artísticos son propiedad del Estado; en Francia, existe una separación de las iglesias y el Estado desde 1905; y en Portugal, desde 1940, existe un concordato con el Vaticano por el que se reconoce la propiedad del Estado de esos monumentos.

En cambio, ¿los acuerdos de España con el Vaticano no están llenos de privilegios para la iglesia católica, a la que se reconoce como un poder paralelo? Y es quizás, en la educación, donde ese poder es casi absoluto. Dice un artículo: «La educación que se imparta en los centros docentes públicos será respetuosa con los valores de la ética cristiana», y en otro se reconoce que la enseñanza de la religión católica estará presente en todos los centros educativos. ¿No es esto un anacronismo histórico semejante al de la monarquía? Por cierto, ¡qué bien se han llevado siempre estas dos instituciones anacrónicas! ¿Por qué será? Pero tampoco conviene olvidar esto: ¿No será también responsable, en buena medida, el propio pueblo español de estos dos anacronismos? Lanzo estas preguntas con todos mis respetos hacia los que están a favor de estas dos instituciones, y con el derecho que me asiste a expresar mis opiniones.

Hay un tercer motivo, muy grave en estos momentos, para pensar en la pobre España. Ese no podía ser otro que la desgracia del coronavirus, la pandemia que está sorprendiendo al mundo y hacia la cual no existe lamentablemente un acuerdo y una actitud unánimes, por cuyo motivo la solución parece más lejana. Y por si fuera poco, el covid-19 está originando, en nuestro país, unas consecuencias tremendas, un mayor paro y una crisis económica casi sin precedentes, lo que ha de llevar a serias reflexiones sobre nuestros recursos económicos, basados casi exclusivamente en el turismo.

En consecuencia, España necesita llevar a cabo grandes reformas y cambios, en las instituciones y en la propia sociedad, para lograr un país más prospero, culturalmente, haciendo de la educación un objetivo prioritario; más justo, haciendo que paguen más los que más tienen; y más libre e independiente, desarrollando una industria más segura, no sólo el turismo.

 


domingo, 11 de octubre de 2015

Los “Milagros” Del Hemisferio Derecho del Doctor Shichida (en la educación de niños y jóvenes)

Los “Milagros” Del Hemisferio Derecho del Doctor Shichida


El método de aprendizaje Shichida, utilizado en las instituciones educativas del Dr. Makoto Shichida en Japón, es sumamente interesante en cuanto a la educación de los niños/as y jóvenes del tercer milenio. Gracias a los estudios del Dr. Shichida algunas facultades que parecen inverosímiles en los niños, niñas y jóvenes del tercer milenio son demostradas científicamente.

jueves, 26 de julio de 2012

España no debe pagar la deuda (Jean Ziegler)

Jean Ziegler dice que España NO debe pagar la deuda

Lunes 09 de Julio de 2012 16:04 |  |  | 



Jean Ziegler, vicepresidente del consejo consultivo de la Comisión de DDHH de la ONU. (Reuters)
El vicepresidente de la Comisión de DDHH de la ONU propone "ocupar y nacionalizar la banca"

“Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, su particular análisis del actual momento histórico.

La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundo, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se le resisten, El imperio de la vergüenza o El odio a Occidente. “Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo”.

Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general. Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.

La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”.

La insurrección será por el hambre o no será


El primer paso, explica, es darse cuenta de que “los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente.

Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en las personas y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”.

Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”.


“España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”

Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de la austeridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”. Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento

En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”.

Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.

Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”.

Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial

La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario general Ban Ki-Moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009” . Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral.

Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, debe acabarse ya.