lunes, 6 de agosto de 2012

Ken Robinson


"Nuestros sistemas educativos están desfasados" (K. Robinson)


Sir Ken Robinson (Liverpool, Inglaterra, 1950) es un educador, escritor y conferenciante británico, experto en asuntos relacionados con la creatividad, la calidad de la enseñanza, la innovación y los recursos humanos. También ostenta el título de Doctor por la Universidad de Londres desde 1981. Debido a la relevancia de su actividad en los campos mencionados, especialmente en relación con el arte, fue nombrado sir por la reina de Inglaterra, Isabel II en 2003.

Entrevista con E. Punset en Redes (4.03.11):

Eduardo Punset:
Hace muchos años leí algo tuyo que me fascinó, porque pensé que nadie había dicho antes algo tan sencillo y tan cierto. Dijiste que elevar los estándares de educación no sirve de nada si los estándares en cuestión no son válidos o son incorrectos. Y desde entonces, he intentado leer todo lo que has escrito, como Out of Our Minds, por ejemplo. ¿Podrías explicarles a los teleespectadores tu punto de vista?
Ken Robinson:
Mi experiencia es que la mayor parte de nuestros sistemas educativos están desfasados. Son anacrónicos. Se crearon en el pasado, en una época distinta, para responder a retos diferentes. Con el tiempo, se han vuelto cada vez más limitados. En todas partes del mundo hay intentos de reformar la educación, y uno de los grandes mantras es que hay que elevar los estándares. Y me hace gracia, porque ¡por supuesto que deberíamos mejorarlos siempre! ¡pero no sirve de nada aumentarlos si están equivocados! Por ejemplo, en la mayoría de sistemas, se insiste mucho en elevar los estándares de matemáticas y de lengua, que por supuesto son muy importantes, ¡pero no son lo único que cuenta en la educación! Las disciplinas artísticas cuentan, las humanidades cuentan, la educación física también…
Eduardo Punset:
Me gustaría saber si es cierto que ha habido tantos cambios turbulentos, que ha surgido una disparidad, o una gran brecha, entre la educación, por un lado, y las necesidades individuales de las personas, por otro. ¿Cuáles son estos cambios?
Ken Robinson:
Pues creo que hay varios. Si nos planteamos cuál es el propósito de la educación, los políticos a menudo hablan de volver a lo esencial, a lo básico. Y creo que hay que hacerlo, ¡pero primero tenemos que ponernos de acuerdo sobre qué es lo esencial! En mi opinión, la educación, desde la guardería hasta la formación de adultos, tiene en líneas generales tres objetivos, o por lo menos debería tenerlos. Uno de ellos es económico. Es innegable que una de las grandes expectativas que tenemos sobre la educación es que, si alguien tiene estudios, estará en mejor posición para conseguir un trabajo, y la economía se beneficiará. Por eso invertimos tanto dinero en la educación.
Eduardo Punset:
Y ahora no es así.
Ken Robinson:
¡El problema es que las economías del mundo han cambiado diametralmente en los últimos 50 años! El mundo cada vez está más dominado por los sistemas de información, estamos inmersos en una economía de servicios y la industria se ha trasladado fuera de Europa: ahora mismo se ubica mucho más en Asia. Por consiguiente, económicamente, el mundo de ahora no tiene nada que ver con el mundo en el que tú y yo crecimos. La revolución industrial forjó nuestro mundo, pero también fraguó nuestros sistemas educativos: ¡tenemos un sistema de educación industrial! Es un modelo de la educación basado en la producción.
El segundo gran reto educativo es de índole cultural: una de las cosas que esperamos de la educación es que ayude a las personas a comprender el mundo que les rodea y a desarrollar un sentimiento de identidad cultural, una idea sobre su lugar en el mundo.
Eduardo Punset:
Sí.
Ken Robinson:
Si analizamos los sistemas educativos de todos los países… en España no hay duda de que esa expectativa está presente en el sistema de enseñanza: se pretende ayudar a los alumnos a conocer mejor la cultura española, y lo mismo sucede en el resto del mundo. Es una gran expectativa de la educación. El problema es que el mundo también se ha transformado culturalmente en los últimos 50 años. No tiene nada que ver con el mundo en el que crecimos: cada vez es más interdependiente, más complejo, y también más peligroso culturalmente en algunos aspectos, más intolerante en ciertas cosas…
El tercer gran objetivo de la educación es personal: lo saben los que tienen hijos pero también cualquiera que esté vivo: una de las cosas que esperamos de la educación es que nos ayude a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos; que nos ayude a descubrir nuestros talentos, nuestras destrezas.
Y creo que la educación ha fracasado estrepitosamente en ese sentido, puesto que muchos acaban sus estudios sin descubrir lo que se les da bien, sin averiguar jamás sus talentos. ¡Muchos pasan por la escuela y llegan a la conclusión de que carecen de cualquier talento! Y esto sucede porque, en el fondo, tenemos una visión de las aptitudes muy limitada. También ha habido cambios en ese sentido…
Vemos pues que hay cambios en nuestra noción de inteligencia, pero también en la cultura, que ha cambiado y se ha complicado, por no hablar de hasta qué punto se ha revolucionado econonómicamente el mundo.
Eduardo Punset:
Por tanto, tenemos pues tres grandes cambios que probablemente explican esta ansiedad que surge de la disparidad entre el mundo educativo y las necesidades económicas, culturales e individuales.
Creo que fuiste uno de los primeros del sector educativo en hablar de la desafortunada división entre ciencias, y la cultura y las artes. Y es curioso, porque nosotros, cuando preparamos programas científicos, a menudo tenemos que enfrentarnos a un dilema, nos planteamos que un tema no encaja bien en lo que los científicos denominarían temática científica, así que es mejor descartarlo. Pero tú afirmas que, como resultado de esta escisión entre la ciencia y las disciplinas artísticas, hemos ignorado un campo fantástico: el de la creatividad. ¿A qué te refieres exactamente?
Ken Robinson:
Veamos, pensemos de nuevo en la educación. La mayoría de países no instauraron un sistema de educación pública obligatoria hasta mediados del siglo XIX. Se trata de ideas bastante nuevas.
Dos factores influyeron mucho en la educación: el primero fue la economía industrial, que provocó una cultura organizativa de la educación extremadamente lineal, centrada en los estándares y la conformidad… y el otro gran factor de influencia, en mi opinión, fue la cultura intelectual de la Ilustración, que desencadenó en la cultura académica de la educación. Una de las características de la enseñanza es que hay una jerarquía de asignaturas en las escuelas.
En la mayoría de sistemas tenemos, arriba de todo de la jerarquía, la lengua, las matemáticas y las ciencias; un poquito más abajo están las humanidades, como la geografía y los estudios sociales, o la filosofía (cuando se enseña)… y debajo de todo están las disciplinas artísticas.
Hay poquísimos sistemas educativos (no conozco ninguno, de hecho) que enseñen danza con el mismo rigor y sofisticación con el que se enseñan matemáticas. ¿Por qué hay esta jerarquía? Muchos te dirán: «¡es evidente! ¡Tiene que haber una jerarquía!» Pero, ¿por qué? Creo que hay dos motivos, el primero de los cuales es económico. Se cree que las materias que están más arriba en la jerarquía son más relevantes para el mundo laboral…
Eduardo Punset:
…para encontrar un trabajo.
Ken Robinson:
Sí. Y te encuentras con afirmaciones como: «no te dediques al arte, jamás serás un artista ni te ganarás la vida con el arte», «no hagas música, es muy difícil salir adelante como músico». Así que un argumento es claramente económico. Pero lo interesante es que nadie te dice: «no te centres en las matemáticas, nunca serás matemático» ni tampoco: «olvídate de la química, jamás serás químico». Esto se debe a que, en nuestra cultura intelectual, existe una asociación entre las ciencias y cierto tipo de conocimiento objetivo. Se cree que, al trabajar con las ciencias, se trabaja con hechos y certeza, que son las cosas que marcan diferencias en el mundo; mientras que las disciplinas artísticas se asocian con los sentimientos y la expresión personal, por lo que están muy bien para entretenerse, pero no son importantes para la economía. La Ilustración y la revolución científica crearon un modelo de inteligencia y conocimiento que ha imperado en nuestra cultura. Desde entonces, el arte se ha asociado con la corriente del romanticismo del siglo XIX, con la expresión de sentimientos. Y creo que es un problema enorme, porque esto ha disociado el intelecto de la emoción, y hemos pasado a considerar ambas cosas como separadas, en detrimento tanto de las artes como de las ciencias. La creatividad ha pasado a asociarse con lo artístico y no con lo científico, porque se cree que la creatividad tiene que ver con la expresión individual de las ideas. Yo propongo, entre otras cosas, retomar una concepción de la creatividad que nos devuelva la relación entre las disciplinas artísticas y científicas, puesto que ambas salen perjudicadas de la separación.
Eduardo Punset:
Mientras hablabas, pensaba en el patrón que sirvió para establecer que alguien estaba en la parte adecuada del conocimiento: el cociente intelectual. ¿Por qué demonios hemos creído durante tanto tiempo que la medición del CI era importante para la vida económica?
Ken Robinson:
El cociente intelectual fue una de las nociones que surgió del crecimiento de la psicología y la sociología, de los intentos de aplicar las mismas características de las ciencias físicas a las personas. Lo importante es que había dos fuerzas: por un lado, un verdadero espíritu de investigación, para ver si podíamos medir la inteligencia igual que medimos el movimiento de las mareas, pero también coincidió con el crecimiento de la educación pública, que requería una manera eficaz, rápida y objetiva de caracterizar a las personas para poder educarlas.
Se necesitaba saber, en cierto modo, si tenían una inteligencia normal, inferior a la media o extraordinaria. Alfred Binet, cuando creó el primer test de inteligencia en París, estaba interesado en los niños con necesidades educativas especiales. Para descubrir cuáles eran sus necesidades, necesitaba tener una idea de cuál era la capacidad media. Éste era el objetivo inicial. No obstante, los tests de inteligencia se volvieron fundamentales para la categorización de alumnos en las escuelas públicas, pero también para la selección en el ejército. Se han convertido en un mito, me parece: han pasado a formar parte de nuestro léxico cultural como si fueran objetivos. Una de las organizaciones más importantes que hay es Mensa, la organización de personas con cocientes intelectuales altos. Y me parece estupendo, no voy a criticar a Mensa, pero me planteo si esto es así realmente. En realidad, el test de inteligencia solamente mide la capacidad de hacer tests de inteligencia. ¡Hay personas a las que estos tests se les dan muy bien! Si queremos saber lo inteligente que es alguien, ¡por lo menos deberíamos aceptar que la inteligencia entraña mucho más de lo que se puede medir en un test del CI, ¿no deberíamos incluir también otras preguntas? Como, por ejemplo: ¿sabes componer una sinfonía? ¿Sabes interpretarla? ¿Sabes gestionar un negocio de éxito? ¿Sabes bailar? ¿Sabes escribir una poesía que conmueva a los lectores y les haga llorar?
Eduardo Punset:
O la empatía…
Ken Robinson:
¡La empatía! Si el ser humano solamente tuviera las habilidades que se miden en los tests de inteligencia, la mayor parte de la cultura humana jamás habría existido. Yo no querría vivir en un mundo así. ¿Tú sí?
Eduardo Punset:
No.
Ken Robinson:
Tenemos una visión de la inteligencia muy reduccionista.
Eduardo Punset:
Me gustaría explicitar o sugerir a los teleespectadores los grandes cambios, cuál es el contenido real de estos grandes cambios a los que se está refiriendo Ken Robinson. Vamos a ver, empezó todo por un tipo de pensamiento que era el de la Edad Media, OK. Luego nos dice en dos palabras cuál era la síntesis de este pensamiento. Después viene el Renacimiento, que es totalmente o muy distinto. Después viene el pensamiento de la Revolución Industrial, lo que llamamos la Ilustración. Después viene otro tipo de pensar distinto que es el Romanticismo, y por último... ahí estamos ahora. Me gustaría que definieras, en pocas palabras, la diferencia entre estos modelos, entre la Edad Media, primero, el Renacimiento, luego, y después… ¿qué vino luego? La Ilustración y el Romanticismo… ¿dónde estamos ahora?
Ken Robinson:
¿En pocas palabras?
Eduardo Punset:
En pocas palabras. Toda la historia…
Ken Robinson:
Toda la historia moderna de Europa en unas pocas frases, vaya. La corriente mayoritaria en la Edad Media es que, por lo general, todo el mundo estaba muy dominado por las ideas de la Iglesia, y había una jerarquía social y económica muy marcada entre la aristocracia y la población rural. En general, era un estilo de vida muy rural, especialmente en toda Europa.
En el Renacimiento el desencadenante fue el redescubrimiento de los textos clásicos, de los pensadores y filósofos griegos y romanos. Esto condujo a un renovado interés por la vida intelectual y la belleza, y a nuevas maneras de reconsiderar nuestro lugar en el mundo. Se produjeron varios cambios importantísimos, por ejemplo el trabajo de Copérnico y Galileo, que plantearon la posibilidad de que tal vez la Tierra no fuera el centro del universo de Dios, y eso supuso una especie de terremoto ideológico, con enormes cambios en la manera de ver las cosas de la gente.
Lo más importante es que la inmensa mayoría de gente ya no tenía que depender de los argumentos y la autoridad de una minoría culta del clero, porque la invención de la imprenta generalizó el acceso a las ideas: la gente podía leer por sí misma las ideas y distribuirlas. Ha habido varios ejemplos de tecnologías absolutamente revolucionarias, como la imprenta. La televisión también fue una de ellas. Y creo que la cultura digital de ahora también lo es.
Pero supongo que si hubiera que definir el gran cambio en unas pocas palabras, diría que la conciencia humana ha ido expandiéndose más y más, hacia fuera, hemos dejado de mirarnos el ombligo para intentar ser más objetivos sobre nuestro lugar en el mundo y el orden de las cosas, a medida que pasábamos de la Edad Media al Renacimiento y a la Ilustración. En líneas generales, dejamos de considerarnos el centro de la creación de Dios para vernos como parte de un cosmos mucho mayor.
Ahora mismo, nuestra generación (y con esto no me refiero a ti y a mí, sino a toda la generación de personas que habitan en la Tierra ahora, a todos los que convivimos en el planeta) tenemos que enfrentarnos a retos que carecen de precedentes en toda la historia de la humanidad. Uno de los motivos por los que defiendo con tanta pasión que hay que modificar la educación y replantearse la creatividad es porque me parece que, a no ser que cambiemos nuestra manera de pensar en nosotros mismos, no estaremos a la altura de los desafíos a los que nos enfrentamos ahora. Y, si no hacemos frente a los retos, ¡las consecuencias podrían ser desastrosas! No quiero ser catastrofista, pero me parece que hay muchísimo en juego.




Richard Gerver


 Richard Gerver, uno de los líderes educativos actuales más inspiradores






La nueva educación según Richard Gerver
Jueves 13 enero, 2011
 
Nunca había sido tan marcado el abismo entre dos generaciones. Mientras los niños de hoy hacen sus deberes con ayuda de Internet y crecen sumergidos en las redes sociales, los adultos y profesores siguen aplicando una educación anquilosada, basada en formas de vida de hace dos siglos, sometida a la presión de los resultados académicos y a las agendas políticas. Richard Gerver, uno de los líderes educativos actuales más inspiradores, cree que la clave está en devolver la pasión por la enseñanza a los profesores y en fomentar el placer del aprendizaje a los alumnos. Aunque esto no será posible hasta que los jóvenes expresen lo que esperan del mundo y la educación les ayude a encontrar su lugar en la sociedad.
Richard Gerver es mundialmente reconocido como uno de los líderes educativos más inspiradores de su generación. Comenzó su carrera docente en 1992. En 2005 ganó el prestigioso premio “School Head Teacher of the Year Award”, de los British National Teaching Awards, por su trabajo al frente de una escuela a punto de cerrar, Grange School, a la que convirtió en un referente internacional de innovación y excelencia. Su reciente libro “Creating Tomorrow’s Schools Today” ha sido Amazon Best Seller.
En el año 2005 Gerver trabajó con el gobierno de Tony Blair como asesor de política educativa y en 2006 su trabajo fue celebrado en la UNESCO World Arts Education Conference. Gerver ha fundado “The International Curriculum Foundation” para ayudar a escuelas y autoridades de todo el mundo a desarrollar sistemas educativos que reflejen los retos que tendrán que afrontar nuestros hijos y alumnos en el futuro. Un futuro que ya ha llegado y una educación que hay que transformar para adaptarla a la nueva realidad y, sobre todo, a las nuevas necesidades.
Actualmente Gerver trabaja compartiendo sus experiencias y conocimientos sobre transformación cultural y organizativa, desarrollo humano, liderazgo, creatividad e innovación. De forma reciente ha asesorado a The Blue Man Group en la creación de su propia escuela en Nueva York. Richard Gerver es también autor y comentarista de medios de comunicación como The Times, The Daily Telegraph y la BBC. Acaba de terminar una nueva serie para el canal de televisión The Teacher, con la finalidad de ayudar a los profesores desilusionados a redescubrir su pasión.
El primer libro de Gerver, “Creating tomorrow’s schools today” (diciembre 2009), fue nº 1 de ventas de libros educativos en Amazon, y trata de la necesaria transformación del modelo escolar. El segundo, que aparecerá en 2011, abordará el tema de la capacidad humana y el cultivo del talento.
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Richard Gerver: “La enseñanza tiene que estar a la altura de la era digital, con la creatividad como criterio máximo”
(de e-vocación Santillana, el jueves, 16 de junio de 2011 a las 16:06)
El experto internacional participó en la Red Innova de la mano de Santillana.
“Tenemos un sistema educativo que tiene cien años. Los niños de menos de cinco son ahora los mejor preparados para afrontar el futuro". Para Richard Gerver el cambio en el sector educativo llegará cuando definitivamente alumnos y profesores sean realmente nativos digitales. Presentado por Miguel Barrero, director General de Santillana Negocios Digitales, Gerver ha participado en la Red Innova que, por vez primera, ha dedicado un espacio a la educación.
Para el experto internacional, los pilares fundamentales de su filosofía son la comunicación, la capacitación y el impacto. “Hay que devolver la pasión por la enseñanza a los profesores y el placer del aprendizaje a los alumnos. El aprendizaje no puede ser un vehículo de opresión sino una experiencia basada en la creatividad”. Richard Gerver insiste en la necesidad de que la educación prepare a los niños para enfrentarse a un mundo de incertidumbres. “El objetivo que debemos buscar no es presionar a nuestros hijos para que aprueben los exámenes y pasen de etapa sino disfrutar de todo proceso”. El modelo educativo tradicional está basado, en su opinión, en no cometer errores y, sin embargo, “los errores forman parte del aprendizaje”. Y ese es el desafío de la educación y de los gobernantes.
En su brillante explicación sobre cómo está cambiando el entorno y las nuevas generaciones, se ha referido también a la influencia que están teniendo las redes sociales en el modo en que la gente joven se relaciona con el mundo.
El trabajo de Richard Gerver ha sido ampliamente difundido en los medios de comunicación alrededor del mundo. En 2003 trabajó como asesor de política educativa en el gobierno de Tony Blair y en 2006 su aportación fue destacada en la Conferencia Mundial de Educación de la Unesco en Lisboa. La combinación de su experiencia y su entrega libre y apasionada hacen que sus ponencias sean un éxito en todo el mundo. Recientemente ha co-fundado la International Curriculum Foundation para ayudar a las escuelas y autoridades gubernamentales y educativas a desarrollar sistemas de educación que reflejen los desafíos a los que se enfrentan nuestros hijos en su futuro.
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Richard Gerver, durante su estancia en Madrid. / CLAUDIO ÁLVAREZ
Entrevista:RICHARD GERVER | Experto en educación
"Muchos padres ven que la escuela no funciona"
J. A. AUNIÓN Madrid 4 JUL 2011
Richard Gerver es un gran comunicador, cualidad importante para ser un buen educador. Gerver (Londres, 1969) es una mezcla de ambas cosas; docente, exdirector de un centro escolar, es asesor educativo, pero sobre todo se dedica a agitar y extender la idea de que es necesaria una nueva escuela, una muy distinta de la que existe ahora. Una que prepare a los jóvenes "para vivir en un mundo tan increíblemente incierto, que necesitamos que sepan asumir riesgos, que entiendan mucho mejor la cultura de la innovación, necesitamos que sean muy proactivos, responsables, que sepan trabajar en equipo, manejar la comunicación, las redes sociales; esas son las herramientas que nuestros hijos necesitarán y que les debe dar la escuela". El profesor estuvo en Madrid en junio, invitado por la editorial Santillana, para dar una conferencia en el congreso de la Red Innova.
 
"Los únicos que no están preparados para el cambio son los políticos"
Pregunta. ¿Cómo empieza el cambio?
Respuesta. Hay que huir del currículo basado en los contenidos. El modelo tradicional da a los niños información y datos, y luego les examina para ver si los recuerdan. El nuevo modelo debe hablar de desarrollos y habilidades. Si miras a los países que han conseguido mejorar en el informe Pisa de la OCDE, todos se han alejado de los currículos basados en los contenidos, incluso Shanghái.
P. ¿Y cómo se convence a los padres de esa necesidad de cambio, si la mayoría lo que quiere es que sus hijos aprendan, como ellos hicieron, muchas matemáticas, mucha lengua, muchas ciencias?
R. Es cierto que ese es un gran reto, porque, a diferencia de cualquier otro ámbito, todo el mundo es un experto en educación, ya que todos han ido a la escuela. Basan su opinión en su propia experiencia. La cuestión es ayudar a los padres a entender que el mundo ya no es como era cuando ellos crecieron. Creo que hay muchos padres que piensan que el sistema no está funcionando, pero no saben cómo tiene que ser para que lo haga. Así que los políticos han de tener mucho coraje en lugar de pensar a corto plazo.
P. Pero muchos padres tampoco piensan en cómo será la educación en 20 años, porque para entonces sus hijos ya estarán fuera del sistema.
R. Esa es precisamente la necesidad de hacerlo cuanto antes, ahora mismo, porque si no, los niños de hoy se estarán hundiendo en 20 años. Los políticos necesitan sentir que tienen el control, pero lo que hay que hacer es dar el poder a las escuelas.
P. Entonces, más autonomía, ¿con evaluaciones o sin ellas?
R. Como educadores, tenemos que rendir cuentas, por muchas razones, pero la primera, porque estamos tratando con el recurso más valioso, los niños. Además, los niños de una generación que van a tener que resolver las grandes crisis que les dejaremos como herencia: el desastre medioambiental, la crisis económica... Sin embargo, en un sistema dominado por los exámenes, con las escuelas evaluadas por los logros académicos de esos exámenes, los profesores tendrán una enorme presión para centrarse únicamente en preparar a los niños para hacer esas pruebas.
P. Entonces, ¿cómo se puede evaluar?
R. Primero hay que identificar esos comportamientos y habilidades que necesitamos que tengan los jóvenes, reconociendo que lo que no se puede poner en un examen no quiere decir que no sea valioso. Creo que es muy fácil evaluar la autoconfianza de un niño, cómo es de innovador, de creativo, su capacidad para tomar riesgos y cometer errores. No digo que no tenga que haber una nota del proceso académico, sino que tiene que ser solo una parte de un modelo mucho más sofisticado.
P. ¿Por qué es tan difícil cambiar la escuela?
R. Esa es la pregunta del millón. La mayoría de los profesores y de los padres piensan que el sistema tiene que cambiar, y creo que la mayoría de los líderes económicos también. Me parece que los únicos que no están preparados para permitir el cambio son los políticos (por la necesidad de control y su pensamiento a corto plazo). Lo que tienen que entender en Reino Unido o España es que el cambio verdadero va a llevar tiempo, por supuesto más de una legislatura, quizá más de una generación para que sea una completa realidad.
 

La Carta de la Tierra y Educación Sostenible


Revista digital de la Universidad de Padres on line

Número 8 Julio 2010


La Carta de la Tierra y Educación Sostenible

El pasado mes de junio se cumplieron diez años de la puesta en marcha de una de las iniciativas internacionales más abiertas y participativas que se haya hecho jamás con objeto de construir una comunidad global sostenible: La Carta de la Tierra.

Madrid | Julio 2010 | Beatriz Quiroga (Equipo UP)

La TierraLa Carta de la Tierra es “una declaración de los pueblos sobre la interdependencia global y la responsabilidad universal” de todos y cada uno de nosotros para la creación de un mundo más justo, más sostenible y más pacífico. Para su elaboración fue necesaria la implicación de cientos de organizaciones y miles de personas que a través de Comités Nacionales, conferencias regionales en Asia, África, América y Europa y consultas y diálogos a través de Internet, consiguieron redactar un texto  que recoge “la influencia de una gran variedad de fuentes intelectuales y movimientos sociales” incluyendo “la sabiduría de las religiones del mundo y de las grandes tradiciones filosóficas además de una nueva perspectiva científica mundial”. De este enorme trabajo cooperativo surgió el texto final que fue aprobado en el año 2000 en la sede parisina de la UNESCO y que se divide en 16 principios fundamentales y 61 principios de apoyo.
La Carta de la Tierra afirma que “somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común” y que por este motivo “debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos fundamentales, la justicia económica y una cultura de paz”. Para ello es imprescindible que todos nosotros en la medida de nuestra situación y capacidades “declaremos nuestra responsabilidad unos hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones futuras.”  Y para ello “debemos desarrollar y aplicar imaginativamente a nivel local, nacional, regional y global la visión de un modo de vida sostenible”.
Pero ¿qué podemos hacer nosotros?
La educación en consumo y la educación ambiental son dos de los ámbitos donde podemos actuar de una forma más directa. En los colegios e institutos se organizan jornadas de difusión e información sobre muchos de los valores y principios en los que se fundamenta el desarrollo sostenible: cuidado del  ambiente, necesidad de defender la biodiversidad, igualdad entre los distintos pueblos, etc.; por experiencia, todos conocemos el papel protagonista que las familias tenemos, no solo como ciudadanos responsables, sino y, fundamentalmente, por nuestro papel educador. Si los niños viven y crecen en un hogar donde las actitudes responsables, solidarias y respetuosas forman parte del día a día, estaremos contribuyendo a mejorar nuestro presente y su futuro.
Disponemos de multitud de ocasiones en la vida diaria para enseñar y poner en práctica estas actitudes. Si desde pequeños los niños nos acompañan a la compra, practican con nosotros las tres R´s (Reducir, Reutilizar, Reciclar), se acostumbran a hacer un uso eficiente del agua y la energía, es mucho lo que, entre todos, podemos hacer.
EN LA COMPRA:
 b Tratar de consumir alimentos frescos, de temporada y, a ser posible que se hayan producido en el entorno.
 bEvitar en lo posible productos de usar y tirar así como los que tengan un exceso de envoltorio. En caso necesario, que los envases sean fácilmente reutilizables o reciclables.
 bAcostumbrarnos a llevar nuestra propia bolsa de la compra, el antiguo capacho o cesta de nuestros abuelos, para reducir el uso de bolsas de plástico.
 bTratar de comprar solo lo que de verdad necesitemos y podamos consumir en un periodo de tiempo determinado.
 bSeparar la basura.

USO DE AGUA Y ENERGÍA:
 bProcurar utilizar la ducha en vez del baño supone un ahorro de casi 150 litros de cada vez. Meter una botella o un ladrillo en la cisterna del wáter, reduce la cantidad de agua que se pierde cada vez que se tira de la cadena.;
 bCerrar siempre los grifos al enjabonarnos, cepillarnos los dientes y enjabonar los cacharros. Poner la lavadora y lavavajillas solo cuando estén llenos.
 b Evitar la contaminación del agua, minimizando el uso de productos tóxicos y teniendo mucho cuidado de lo que se elimina por los desagües (aceite usado, disolventes, etc.).
 bTratar de reutilizar el agua, por ejemplo, regando las plantas con el agua de cocer verduras.
 bApagar siempre las luces y los electrodomésticos, incluyendo TV y ordenador, cuando no se estén usando. Dejarlos en modo stand-by puede representar entre el 5% y el 16% del consumo del hogar.
 bModerar el uso de calefacción y aire acondicionado así como la temperatura de los mismos. Procurar aislar las habitaciones, manteniéndolas frescas en verano y conservando el calor en invierno reduce la necesidad de estos elementos.
TRANSPORTE:
 bDesplazarse andando o en bici siempre que sea posible. Para trayectos más largos aprovechar los sistemas de transporte público.
 bMinimizar el uso del transporte privado. Procurar compartir trayectos con otras personas.

Estos son solo unos pequeños ejemplos de cosas que podemos hacer. Seguramente, muchos de vosotros ya seguís estas recomendaciones y tenéis muchas más. Os animamos a compartirlas con todos a través de canalpadres@universidaddepadres.es


 

Finlandia, un modelo educativo a imitar

Finlandia, un modelo educativo a imitar

El rendimiento global de los estudiantes de la escuela finlandesa ha hecho ganarse una reputación en todo el mundo, y ha demostrado que el sistema educativo del país es un éxito. Los expertos apuntan que la formación del profesorado es fundamental para lograr ese prestigio.

Madrid | Marzo 2010 | Cortijo Enríquez

© www.oph.fiUna buena coordinación entre la familia, la escuela y las instituciones sociales logran uno de los sistemas educativos más eficaces del mundo en Finlandia que tiene un fracaso escolar de menos del 1%. Es la envidia de Europa en Educación. Cada año encabeza la lista del informe PISA, que mide el rendimiento educativo de los países de la OCDE, y es que los alumnos finlandeses son los más aventajados de Europa, en una población que no supera los seis millones de habitantes y que coloca a Finlandia como un país ejemplar. Existe una fuerte inversión en Educación (6% del PIB en Finlandia, sin contar investigación, frente al 4,8 de España). El sistema educativo finlandés es público y gratuito desde que un niño nace hasta que hace el doctorado en la universidad. Pero además, es obligatorio desde los siete (un año más tarde que los niños españoles) a los 16 años. En esta etapa todos estudian lo mismo y el Gobierno pretende, además, que lo hagan en el mismo edificio, o lo más cerca posible, para garantizar un seguimiento continuado del alumno.
«En Finlandia no hay grandes riquezas naturales, por eso creo que sus habitantes son muy conscientes de que la gran riqueza del país es su gente. Los finlandeses valoran mucho la formación y la educación, pero no sólo durante la juventud, sino que lo llevan a cabo de forma continua», afirma Eva Hannikainen, agregada de Cultura y Prensa de la Embajada de Finlandia en España.
A pesar de comenzar más tarde la escolaridad y la lectura, los niños y niñas finlandeses están por encima de todas las puntuaciones de los demás países. «Creo que influyen varios factores. –según Eva Hannikainen-. Por un lado, algo de verdad debe de haber en lo que dicen los expertos en Finlandia, que nos gusta dejar que los niños sigan siendo niños mientras puedan y que jueguen el máximo tiempo posible. Esto va unido, a mi entender, a la idea de que alrededor de los 7 años los niños llegan a una madurez intelectual que les permite asimilar y comprender la información que van recibiendo. Si añadimos a esto el hecho de que la formación del profesorado es muy exigente y que además se pone gran énfasis en los primeros años de la escolarización, hay buenas probabilidades de encaminar adecuadamente al niño. Se da mucha importancia a los maestros de los primeros años  escolares y en cuanto se percibe que un niño tiene dificultades de algún tipo con el aprendizaje, hay un sistema de apoyos y tutorías con los que se procura atajar el problema enseguida. Todo esto corre a cargo de la escuela. El profesor es muy apreciado en Finlandia, y se respeta su opinión como experto que es. Creo que habría que mencionar, por último, que en Finlandia tradicionalmente se lee mucho. Los hijos siguen el ejemplo de los padres, en ese aspecto, porque en las familias se lee. Finlandia tiene un sistema de bibliotecas muy bueno y las bibliotecas son muy frecuentadas».
© www.oph.fiPara ser profesor hay que tener una titulación universitaria superior. Por ejemplo, ser maestro de Primaria requiere seis años de carrera (en España son tres). Su formación está dirigida a que, además de perfectos conocedores de la materia que imparten, sean auténticos expertos en Pedagogía. De ahí lo extenso que resulta su paso por la Universidad. Aunque los profesores creen que su salario podría ser algo más elevado al mes, sin embargo, están contentos con las 13 semanas largas de vacaciones al año (los españoles tienen algo más de 16). La jornada semanal es de 37 horas aunque no todas sean de enseñanza en clase. Si se les pregunta, no dudan: son maestros por vocación y están motivados. Quizá porque gozan de valoración social y prestigio en la sociedad. Trabajan codo con codo con las familias, con las que mantienen una relación fluida.
E.H.: «Finlandia es un país, que valora la educación; es un valor fundamental tradicional de la sociedad finlandesa. Un título académico es muy respetado. La educación continua, de todos los finlandeses, tiene ya una larga historia en Finlandia. La formación es para todos y para toda la vida. En ese contexto, es coherente que se exija mucho al profesorado, en cuyas manos está el garantizar ese valor tradicional de la sociedad finlandesa. Para que funcione un sistema educativo es imprescindible que esté en manos de expertos, y una vez logrado eso, hay que dejarles que hagan su trabajo. Los colegios y los profesores tienen mucha autonomía en su gestión y no se discute su autoridad. Muchos jóvenes intentan acceder a una de las 15 facultades de educación que existen y menos del 10% lo consigue cada año. Muchos lo intentan varias veces. Ser profesor tiene su atractivo y su recompensa, y los jóvenes finlandeses dan prueba de ello al seguir tenazmente presentándose a las exigentes pruebas de acceso, en las que se evalúan sus cualidades humanas, además de las académicas. No todo el mundo sirve para profesor por buenas que sean sus notas».
En momentos como los actuales, de nuevo cambio normativo, es bueno tener modelos a los que echar mano. El problema de los ejemplos de referencia es que te gustan partes del mismo, pero no quieres copiar otros aspectos del modelo que parecen francamente evitables. Es evidente que no podemos hablar de educación sin hablar de sociedad. A la pregunta de ¿qué educación queremos?, deberíamos anteponer la de ¿qué sociedad queremos? Habría que hablar de Finlandia como referente, no sólo educativo, sino también social. Los principios de la educación finlandesa son claros: igualdad de oportunidades educativas para todos sin distinción alguna; no separación de sexos; gratuidad absoluta; ninguna separación por niveles en ningún eslabón educativo; gran peso de los gobiernos locales en la gestión educativa; fuerte proceso de cooperación entre niveles educativos y otros agentes sociales; apoyo individualizado educativo y social a los alumnos con dificultades de aprendizaje; una evaluación pensada en términos de desarrollo personal, que no incluye ni clasificaciones de alumnos, ni test para seleccionar; profesores con gran autonomía (pero también gran responsabilidad) y permanentemente en formación; y una aproximación socioconstructivista a la tarea de enseñar. Las escuelas primarias son propiedad y responsabilidad de los municipios en un 99%. Las escuelas secundarias también lo son en un 91%. La educación especial y la formación profesional está también en manos de los municipios o de la federación de municipios en un 78%. Esto no quiere decir que sea un sistema sin problemas. Allí también es difícil mantener la atención por igual de alumnos muy diversos. También tienen la sensación de que les faltan recursos. Y es habitual que los problemas de las familias, del trabajo, del barrio, lleguen a los centros y generen dificultades en las aulas.
Otro de los factores que benefician al éxito escolar es su descentralización política, y sobre todo derivan de un país que ha entendido que la mejora de educación no es un problema exclusivo de las autoridades, sino de toda la sociedad. El Estado marca un 75% de enseñanzas comunes y el resto lo organiza el colegio con la participación activa de estudiantes y familias. La libertad para diseñar el día a día escolar es amplia, por tanto, no es fácil hablar del sistema de forma general. Pero hay algunos aspectos comunes.
Es evidente que Finlandia no tiene todas las respuestas. Los expertos en educación aseguran que el éxito en el sistema educativo de Finlandia es el resultado de la última reforma educativa, de mediados de los años 70. «Una reforma tiene que hacerse de forma rápida y no estar tocando y modificando las bases del plan, ya que de esta forma lo que ocurre es que se confunde al profesorado y la reforma no tiene los resultados esperados. En Finlandia lo que prima es la dedicación personal con los niños que se quedan atrasados, las tutorías para que todos los alumnos tengan el mismo nivel», declara E. Hannikainen. Los intercambios entre estudiantes finlandeses y españoles son muy importantes. Cada vez hay más interés por conocer ambos países, sus culturas y formas de vida.
Finlandia no sea probablemente un modelo al que seguir ciegamente, pero sí puede ser una guía para el resto de los países que consideran que su sistema educativo tiene que mejorar para construir una sociedad más justa y cohesionada.

 
 

ONGs y Educación

Revista digital de la Universidad de Padres on line

Número 05 Enero - Febrero 2010

ONGs Y Educación

Las ONGs llevan presentes desde la segunda mitad del siglo XIX. Son organizaciones de voluntariado, no gubernamentales, sin ánimo de lucro y que prestan un servicio a la sociedad. Algunas de ellas basan su trabajo en defender los derechos del niño, sobre todo en aquello que afecta a la educación y a garantizar las necesidades básicas de todos los niños y niñas del planeta.

Madrid | Enero 2010 | Cortijo Enríquez

En el mundo hay muchas ONGs dedicadas a mejorar la Educación. Unas veces, sobre todo en países en desarrollo, cubriendo necesidades que los Estados no pueden o no quieren satisfacer. En otros casos, poniendo en marcha programas para educar en valores, en la solidaridad, o en la paz.
Pero hay una segunda relación entre el mundo de la educación y las ONGs, que deberíamos cuidar más en España. La participación en actividades sociales, el voluntariado, tiene una eficacia educativa extraordinaria. Por ello, en Estados Unidos se da una enorme importancia al Service Learning, el aprendizaje a través del compromiso social. Más de la mitad de los centros de secundaria incluyen dentro de sus programas educativos una serie de horas dedicadas a tareas de interés social: cuidado de jardines, visita a hospitales, labores de alfabetización, etc. Las estadísticas nos dicen que este tipo de actividad es un fantástico factor de protección contra conductas de riesgo e incluso contra el fracaso escolar. En nuestro próximo número hablaremos de estas iniciativas. Hoy solo trataremos el primer aspecto. ONGs cuyo objetivo es mejorar o ampliar la educación.
Save the Children
Es una Organización No Gubernamental que trabaja para la defensa y promoción de los derechos de la infancia y que lucha por un Save the Childrenmundo más justo para todos los niños y las niñas. Es una organización privada sin ánimo de lucro, plural e independiente desde el punto de vista político o religioso.
El bienestar de los niños y niñas es su razón de ser y trabajan para que sus derechos, reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, sean una realidad en España y en todos los países del mundo, sin distinción de nacionalidad, origen o religión.
Cuentan con  organizaciones en 29 países, que juntas forman la Alianza Internacional Save the Children, y está presente en más de 120 con programas de ayuda.  Por eso, desde 1919 trabajan en la áreas que más afectan  a los niños: educación, salud, nutrición, trabajo infantil, prevención del abuso sexual, reunificación de los niños con sus familias tras catástrofes y guerras, etc.
En España llevan más de dieciocho años trabajando en programas de ayuda a niños y niñas españoles y de otras partes del mundo. Su filosofía es que el respeto a los derechos humanos empieza por la infancia.
Entreculturas
Entreculturas es una ONGD promovida por los jesuitas que defiende el acceso a la educación de los más desfavorecidos, como medio de cambio social, justicia y diálogo entre culturas.
EntreculturasApoya proyectos que promueven la educación en las poblaciones más desfavorecidas de América Latina, África y Asia. Su deseo es que la educación llegue al mayor número de personas pero también que su calidad sea cada vez mayor y que logre a la transformación social.
Entreculturas forman parte del movimiento latinoamericano de educación popular Fe y Alegría y  asumen junto a esta red, una manera de entender la educación como propuesta ética, política y pedagógica.
Es una propuesta ética porque reconoce que todos los hombres y mujeres somos únicos e irrepetibles, esencialmente iguales, portadores de valores, con una misión a realizar en la vida. Por eso se opone a todas las formas de dominación y discriminación y, en consecuencia, no acepta una sociedad excluyente.
Es una propuesta política porque apuesta por una sociedad profundamente democrática y participativa.
Es una propuesta pedagógica para la transformación y no para la adaptación, que parte del saber y la cultura de los educadores y se orienta, mediante el diálogo de saberes a capacitarlos con voz y con poder para hacerlos sujetos de transformación de sus condiciones de vida y de la sociedad de la exclusión.
Educación sin fronteras
Educación sin fronterasEs una Organización No Gubernamental del Desarrollo, creada en 1988 por un grupo de profesionales de la educación proveniente de los movimientos de renovación pedagógica. Tiene como visión ser una organización referente en el compromiso con la defensa y promoción del derecho a una educación de calidad para todos, como un derecho fundamental. ESF entiende la educación como motor para la transformación y desarrollo personal y comunitario, y que apuesta por las relaciones equitativas, no discriminatorias, participativas. Con el fin de construir un mundo que ofrezca oportunidades a todas las personas. Están convencidos de que la educación es, además de una necesidad básica, un derecho humano fundamental y la llave fundamental para la transformación social.

Intermon Oxfam
EIntermon Oxfamsta ONG ofrece un conjunto de recursos educativos para los colegios en favor de la ciudadanía global. Hay dos programas destacados: “Conectando Mundos” y “Pobreza Cero”, en los que participa un número importante de alumnos, profesores y colegios. Hay otros materiales monográficos, sobre la salud, la paz, la igualdad, los derechos en el trabajo, el comercio, los servicios públicos… y con todos ellos se pretende que los alumnos comprendan la importancia de estos bienes. Bienes que disponen las sociedades desarrolladas, pero que faltan en muchas otras sociedades. También se promueve  intercambios entre unos países y otros, de manera que las sociedades más pobres tengan oportunidades reales de desarrollo. Los programas están adaptados a todos los ciclos de educación primaria y secundaria. A través de un “periódico”, llamado Global Express, ofrecen a los profesores la posibilidad de trabajar temas de actualidad, como la lucha contra la pobreza, la protección del medioambiente, las emergencias humanitarias, las injusticias en el comercio internacional, la extensión de los derechos humanos y la democracia.